En los municipios de Tonalá y Arriaga gracias al programa “Adopta un Árbol”  se han plantado 22 mil árboles

NACIONAL
* Ya producen limón, guanábanas y en breve las palmeras darán cocos
* Sin duda en Chiapas somos ricos en diversidad pero pobres en los bolsillos: Gerardo Gleason Caram
Redacción
La violencia, Inflación, falta de trabajo, extorsiones, el crimen organizado, el desdén gubernamental federal, estatal y municipal  no derrumban sueños y excelentes acciones de los líderes sociales, de la gente del campo que buscan que las comunidades rurales sean sustentables, que tengan una mejor economía pero sobre todo alimentos.
 
Y esto sucede en el Estado de Chiapas, en donde existe un programa sin fines de lucro pero sí con muchas ganas de que la gente tenga en sus casas árboles frutales, las escuelas federales tampoco se pueden quedar atrás es por eso que  Gerardo Gleason Caram ha llevado a decenas de comunidades el programa “Adopta un árbol”.
 
En entrevista, el creador de dicha acción dejó en claro que es gratuito el Programa y que con esto se busca  reforestar zonas en donde “hagan falta árboles como en escuelas pero además los regalamos donde le den valor a la naturaleza, y en un corto plazo los beneficiarios tendrán un árbol lo que será un beneficio comestible”.
 
Gleason Caram asegura que se han sembrado 22 mil árboles  en dos municipios de Chiapas y “dentro de estos, en 108 comunidades  en donde la gente que se dedica al campo, es decir de la zona rural ha recibido con beneplácito esta acción”.
 
Asimismo, señaló “sembramos todo el año y lo único que se les pide es cuidar el árbol, regarlo y protegerlo hasta el momento ya hay varios que son productivos y dan limones. Guanábana y las palmeras en breve darán sus cocos”.  
 
Al cuestionarlo sobre la deforestación que hay en la Selva Maya por la construcción del tren señaló: “Creo que todo tipo de programa  que genere desarrollo está bien,  pero debe de ir de la mano con un programa compensatorio, es decir derribar un árbol plantas 10, es importante la reforestación en las vías de comunicación que se construyen”.
 
Pero  ¿cómo empezó el programa?
 
A decir de su creador todo sucedió cuando se sembraron 150 mil árboles de moringa entonces quedaron excedentes los cuáles empezamos a regalar, nos dimos cuenta que la gente los acepta bien entonces fue así como iniciamos esta noble labor”.
 
Asegura el entrevistado que tiene vivero propio, y que también a las escuelas se les invita al programa “lo único que pedimos, que su compromiso sea cuidar el regalo que les damos. No ponemos requisitos, la gente está harta de la tramitología”.
 
¿Cuáles son sus últimas acciones que han realizado?
 
“Apenas pusimos 810 árboles,  en 81 viviendas  es decir 10 árboles en cada casa.
 
Por lo que en dos años y medio tendrán cosecha  y eso mejora la economía de la familia, esa es la finalidad y lo mejor sería   que en los patios tuvieran excedentes”.
 
Asimismo, Gleason Caram comentó “lo que hacemos es gratificante, nos hace sentir bien como personas sobre todo por la carestía económica que hay en nuestra tierra (Chiapas), pues no hay granos y con esta inflación compramos con sobreprecio y tenemos algo que se puede producir a bajo costo como son los árboles frutales”.
 
Señaló que no hay impedimento de nadie y para nadie el darles un árbol, nos damos cuenta que están interesados alumnos, maestros y demás personal administrativo de las escuelas federales o estatal, reconozco que los municipios coadyuvan por eso es necesario   actuar en consecuencia.
 
“Sin duda somos ricos en diversidad pero pobres en los bolsillos”.
 
El activista ecológico y social Gerardo Gleason Caram así resume su loable labor
 
• “A través de nuestra empresa familiar desde el año 2016 hemos sembrado Árboles frutales en diversas viviendas, escuelas, comunidades, parques fomentando la siembra de árboles para mejorar el tema medio ambiental y la productividad asociada con la soberanía alimentaria 
 
• Es un esfuerzo particular y al día de hoy llevamos sembrados 22 mil árboles
 
• Muchos de estos árboles ya están en producción de frutas, beneficiando con eso a las familias que se han comprometido a cuidarlos 
 
• A partir de este año estamos apoyando siembras comunitarias en escuelas para beneficio comunitario y fomentar el trabajo en equipo 
 
• El programa lo denominamos “adopta un árbol” porque creemos que es la responsabilidad de las personas poder lograr un árbol productivo en sus hogares y comunidades
 
* Al consumir fruta se libera en general azúcares, vitaminas, proteínas y fibra, entre otros, a nuestro organismo. Es importante consumir la fruta de estación porque es la que entrega más alta nutrición. Por eso, el árbol frutal debería ser parte fundamental del huerto familiar.

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